Inspirada
por unos de mis cursos “Mujer Unica” del
diplomado que estoy llevando sobre “Asesoría Familiar”, gracias a Icon Family
Ministries.
Caleb dijo en Josué 14:12 “Dame,
pues ahora este monte….para conquistarlo (parafraseando)… Dios está conmigo, yo
los echaré”, Caleb tenía 85 años
de edad (Josué 14:10) ¿No estaba ya
demasiado viejo para conquistar territorios e instalarse en una nueva tierra?
¡Por supuesto que no! Él había esperado toda una vida para recibir la promesa
de Dios, y estaba tan deseoso de ver su sueño convertido en una realidad.
Así como Caleb también la mujer madura puede aprender a
mantenerse joven y productiva. Saber esperar que la bendición de Dios se materializara,
pero nunca perder la esperanza, nunca dejar de soñar, y nunca poner en duda la
bondad de Dios.
El ser una mujer madura no es un
problema, es una oportunidad, para
volcar los conocimientos y sabiduría en los más jóvenes
Debemos apropiarnos de esta promesa
Isaías 40:31 “Pero los que esperan en el Señor renovarán
sus fuerzas. Se remontarán con alas como las águilas, Correrán y no se
cansarán, Caminarán y no se fatigarán”
Inspirada
también, ya que el 4 de octubre fue mi cumpleaños y puedo decir “Que si estoy
en esos años de puesta de sol, no debo
dejar que el sol se caiga inútilmente”, cumpliré 59 años, llenos de vigor,
trabajando, alimentándome saludable, risas, ejercicios en la naturaleza, amando
a mi familia, a los que me rodean, ayudando al prójimo y viviendo un día a la vez,
como una mujer esforzada y valiente!.
Y
puedo adorar a mi Dios y decirle como en Isaías 46:3-4 “Desde el vientre hasta
las canas te adoraré”
Animo
a las chicas de la eterna juventud a seguir adelante!
Antonieta Victoria Arias
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