Juan 2:2 ... Jesús y sus discípulos también habían sido invitados... ( la boda de Caná )
A menudo nuestra rutina es interrumpida por situaciones completamente inesperadas. Así es la vida. No tenemos el control como nos gustaria tener.
De pronto es una enfermidad que te lleva todos tus ahorros, o una muerte que te deja con un dolor fuertisimo.....un trabajo que se pierde y viene la batalla con el desempleo...un hijo que se vá por el camino de las drogas, un embarazo fuera de tiempo ( fuera del matrimonio ), un conyuge que de pronto dice que conoció otra persona y que se vá.......
No es nada que no nos haya sido advertido por el Señor. Él dijo: en el mundo tendréis aflicción...
Y es cierto, siempre hay sufrimientos con las experiencias difíciles.
Estuve pensando en una situación bien difícil e inesperada que la Bíblia relata: La boda de Caná de Galilea,cuando en lo mejor de la fiesta, el vino acabó. Una situación ideal para una fiesta totalmente malograda. Pero, lo que vimos fue un final feliz. Lo mejor de la fiesta con el mejor vino. Un milagre!
Creo firmemente que eso de debió a que Jesús estaba allí. Y por que Jesús estaba allí? Porque fue invitado.
También se debió que los sirvientes obedecieron a Jesús: hicieron todo lo que él les estaba ordenando.
No podemos tener control con relación a las situaciones inesperadas, pero, sí podemos decidir si tenemos Jesús invitado a ser parte de nuestra vida o no, y decidir si lo obedecemos o no.
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