¡Sin
lamentaciones!
La
vida es preciosa. La vida con nuestro esposo debe ser bella. Debemos dar
prioridad a nuestro cónyuge por encima de nuestros hijos; no se debe permitir
que el trabajo, los hijos, amigos, recreación tenga una posición más alta que
nuestro matrimonio. Debemos asegurarnos que nuestro cónyuge sepa que él es
nuestra prioridad. Es algo que lamento
mucho, porque viví esta etapa de mi vida según la costumbre de mi familia, según lo que
enseña la sociedad; no asistí a clases de matrimonios que se dan en las
iglesias, porque creía que lo sabía todo.
Otra
situación que lamento es que nadie me
enseño que mis hijos un día iban a alzar vuelo y que debería haberme preparado
para ese tiempo de “amistades largas,
noviazgos cortos y matrimonios para toda la vida”, porque no es que las
mamás seamos egoístas o celosas de la novia de los hijos, lo que sucede es que
no nos preparamos para esa temporada tan bella de decisiones que toman nuestros
hijos. La biblia dice “El
que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová” y yo leía esto, pero, no lo entendía por falta
de la revelación, de conocimiento. Eso
hace que nosotros como los padres, no bendigamos a nuestros hijos.
Me preguntaba ¿que puedo hacer yo para cambiar la
situación?, Dios ve al esposo, a los hijos como muy valiosos, y debemos buscar
esas maneras creativas de expresarles “que son importantes.
En 1ra. Corintios 16: 10 dice “Y si llegare Timoteo, procuren que se
sienta a gusto entre ustedes, pues trabaja en la obra del Señor lo mismo que
yo”
O sea, tener buen
trato. A mi cónyuge tengo que apreciarlo, a mis padres debo honrarlos, animar a mi propia familia.
Los hombres deben
dar detalles a sus esposas. Debemos
tener cuidado el uno del otro. À veces
es necesario apagar la televisión; y las esposas mirar a los ojos a los esposos
y orar por ellos, apreciarlos. À los
hijos igual, darles la atención debida.
Me pregunto ¿Si
tuviera que cambiar mi matrimonio que cambiaría?
Seguramente prepararme
en una Escuela para Matrimonios, mejorar la comunicación, ser más sensible,
pasar más tiempo juntos, reírnos más. Si
como parejas estamos sufriendo, debemos ir a la iglesia a buscar entrenamiento,
consejo psicopastoral, acompañamiento familiar.
Yo siempre quería
escuchar diferentes temas en la iglesia sobre “Ser mujer exitosa”,
prosperidad”, siempre huía a los temas de “matrimonios” “hijos”, porque creía
que no era importante.
Gracias a Dios que
puso en mi camino a una linda joven
Sarah, hija de los misioneros Jamil y Elzeli Ribeiro. Con ella y Paul empezé a asistir a unas
clases sobre “El Proyecto de la Verdad” y luego gracias a Icon Family Ministries asistí a la Cumbre Salvemos a las Familias el año
2013 y luego al Diplomado de Asesoría
Familiar por un año, y allí recién aprendí sobre el matrimonio según el modelo
de Dios, sobre los hijos según el plan de Dios
De aquí para
adelante ya no tengo porque tener lamentos, porque ahora se que Dios no quiere
que siga posponiendo mi amor y aprecio por mi hija soltera Nicolle, que vive aún conmigo; pero, ahora ya
se que un día formará su propio matrimonio y ya estoy preparada para ese
tiempo, porque ya aprendí, que los hijos son un regalo de Dios, pero que le
pertenecen a El y que solo somos administradores;
y que también debo apreciar a otras personas a mi alrededor, que no deje para
mañana lo que puedo hacer hoy.
Nosotros no
sabemos lo que trae el futuro; quizás un día ya no estén a nuestro lado nuestro
cónyuge, nuestros hijos, nuestros líderes, nuestros pastores, nuestros
hermanos, amigos; y por eso, debemos
saber que necesitamos cambiar hoy para
tener una mejor relación con los demás, producir esperanza para tener un nuevo
comienzo y vivir sin lamentaciones!
Lucas 10: 27 dice “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón,
y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu
prójimo como a ti mismo”
Escrito por Antonieta
Victoria Arias
Escrito por Antonieta
Victoria Arias

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